Nagel -Recuerdo Eterno-

02 octubre, 2007

Un Encuentro Esperado (Parte 3)

Viaje al Corazón.- Abrí los ojos y observe la persiana que me quedaba al frente, note entre un sueño intenso algo de claridad en ella, penetraba por los pequeños espacios de las secciones de madera que no llegaban a unirse una de otra. Mire a la derecha, con un solo ojo abierto, el reloj que decoraba un estante sin pintar que hicieron mis manos, donde descansan la TV, un mini componente, la foto de mi mamá y.... Una parte del reloj no se veía del todo porque delante está el porta-retrato que sostiene la imagen preciosa de la personita que unas horas mas tarde vendría al encuentro conmigo.

Ni siquiera vi la hora en ese momento y me levante de una forma relampagueante cuando recordé que tenía ese encuentro pendiente. Eran las 7:30am cuando me metí al baño con los ojos semi cerrados, mientras me echaba el agua iba realizando en mi mente, el mapa que tenía que recorrer, antes de emprender el viaje de una hora y cuarenta y cinco minutos en carretera.

Salí del baño, conté un dinero que le prestaría a un amigo y otra cantidad que tenia que enviarle a un señor para la compra de la señal en videos de los juegos de la MLB por internet. En ese momento, no tenía planeado ir al banco de mi ciudad a depositar ese dinero, pensé en llevarlo conmigo, y de un momentito depositarlo junto a la personita que conocería en unas horas.

Al tiempo que me vestía, puse un sobre manila amarillo con el CD que le había dedicado a ella, saque unas cartulinas para acuarela y entre ellas unas pinturas que había hecho hace tiempo y que quería regalarle a la personita de mis sueños, pero recordé que lo que buscaba lo había ya regalado a un amigo, eso me llevaron a pensar en el ramo de flores que tenia que comprarle.

Salí de mi habitación con celular en mano, a buscar un lugar donde la señal sea buena. Marque el numero que ella me había dado en la noche, lo deje sonar unas 4 veces, cerré y volví a marcar nueva vez pero sin éxito. Pensé en buscar el teléfono de la residencia de sus padres, con algo de nervios, marque y me respondió una voz bonita.

Buenos días— dije
Siii, buenos días— respondió la señora
Su “niña” se encuentra— dije (no dije "su niña", dije el nombre de ella en realidad).
ella está durmiendo ahora— fue su respuesta

En ese momento varios pensamientos cruzaron sigilosamente por mi mente, me la dibuje en su cama.

Este... está bien…dígale por favor, cuando se levante que… este…eeeeh, que Alexis la llamó— me despedi diciendo. Menti al dar mi nombre, pero sin ninguna mala intención.

Muy bien, yo le digo— término.

Después de darle las gracis, di un par de vueltas en el pequeño patio, y me dije por dentro, si ella duerme me daría tiempo ir al banco a depositar el dinero y quitarme de eso aquí, luego salgo y comprare las flores. Fué un deseo que se me anulaba, pues quería ir con ella al banco en Santo Domingo.

8:15 a.m. Fui al banco Popular y me encontré una filita de unas 7 personas, y me coloque en la cola, siempre atento al celular, por si me devolvía la llamada la bebe. Era increíble con la lentitud con que el cajero terminaba con los clientes. Hasta que al fin me toco mi turno, deposite y cuando vi el reloj, ya eran las 8:45 a.m., fui a la floristería y estaba cerrada, cancelando esa opción llegue a mi casa, guarde mi pasola.

Entre a mi pequeña habitación a guardar los recibos del banco y al salir, me quede mirando la foto de mi niña linda y dije con el pensamiento, “hoy estaré contigo y podré verte físicamente, si Dios quiere”.

Al salir de camino a la parada de guaguas, me llamó mi mamá para darme un pan tostado que había hecho para ella, le dije que no... no tenia tiempo. Por suerte me toco con un chofer de nombre Wendy, un tipo que solo maneja en expresos y que mira el reloj a la salida para ver cuanto tiempo se toma en el camino. Ya en la carretera recibí de regreso la llamada de la bebita. Me decía que su mamá le dijo y que vio la llamada perdida en el celular, también que se prestaba a salir, una sonrisa interior cubrió mi corazón, calculando el tiempo, yo estaría primero en Santo Domingo que ella, sentí que todo iba bien hasta el momento ya que no le haría esperar.

Durante un gran trayecto del viaje seguía realizando el mapa que debía seguir en esa cita. Pensé que el punto de encuentro sería el centro de discos del Conde, ese que tanto había soñado en mis historias. No desayunaría al llegar, ya que comeríamos juntos, ella y yo, en algún lugar de ese sitio. A seguidas, luego de reposar unos minutos, le llevaría al lugar donde una sucursal de una escuela por correspondencia de USA, "Modern Schools", insertaron en un mural con un cristal protector, unos trabajitos que les había enviado. Seguiríamos caminando, rumbo a un lugar hermoso de la Zona Colonial que hace tiempo visite, una especie de jardín, rodeados de unos bancos donde habían árboles, que por su espesura no dejaban que penetre el sol, se escuchan las aves cantando y una fuente de agua les acompañaba con el ruido de la caida en las rocas, la vez que fui solo, no circulaban personas por allí, a lo mejor ni exista ya. Creo que era el lugar perfecto para ir dialogando de las cosas que habían pasado en estos años y que sucedían en ese tiempo, y para que la historia sea mucho más romántica y bonita aun, pense en ese lugar.

Llegue en eso de las 10:45 de la mañana a Santo Domingo, no negaré que dormí alguito durante el viaje, mi parada fue a dos esquinas del Conde y esta historia continua en la parte cuatro.