Nagel -Recuerdo Eterno-

16 octubre, 2007

Un Encuentro Esperado (Parte 5)

Un abrazo para nunca olvidar.- esta es la parte final de la historia, que más que un final es un punto de partida para seguir ampliando imaginariamente lo que siempre he soñado que sea.... la historia más bonita del universo...

Le puedo ayudar en algo joven— pasándome como empleado le dije… ella se voltio y me contesto, depositando el porta-cd’s en su lugar… —no, gracias

Me pregunto si ella pensaría que era un empleado.

No fue lo que quise que fuera, quería depositar su carita hermosa entre mis manos y darle un delicadito beso en algún lugar donde mis manos no cubrían su rostro. Quizás la emoción, los nervios, el contacto con ella o esa negatividad que acompaña algunos cuando vemos a alguien adorado por primera vez. Oculte todas esas emociones rodeándola con mis brazos y sin querer soltarla nunca, hicimos la leve intención de separarnos ya de aquel abrazo, pero duro por lo menos unos segundos mas.

Fue muy lindo ver que no era el único impactado por el encuentro cuando me dijo… —Esta soy yo!— medio con vergüenza, no se que espero ella, que le pareció aquella persona que por 4 años unía la distancia con su corazón, y que ese día, Dios quiso unirnos físicamente. Gracias a Dios y al tiempo que ella dedicó para esto.

Esta soy yo!— exclamo… yo dije lo que tenia que decir muy admirado de ella… ¡¡¡muy linda!!... y por dentro de mi…wow.

A pesar de verla más de una vez en fotos, y ella decirme que era fea, gorda, greñua, etc…bahhh!!. Jamás le hice caso a sus comentarios, no me aferre a la idea de que decía la verdad y si así lo fuese no me importaba…. Y ella…pensaría igual de mi?. La gente hoy día es muy modesta, dicen ser horribles sin serlo.

Yo sinceramente me sorprendí de ver esa tez hermosa de su piel… ese colorcito maravilloso y bonito; su carita angelical; como ella dice, sus “greñas” preciosa, con un tono negro; una contextura física que muchas por ahí quisieran tener, me engaño al decirme que era gorda y fue como pensé, todo lo contrario. Su estatura, un poquitin por encima de mis hombros; su sonrisa siempre al hablar, acompañando con ella sus comentarios; y cuando dispara su vista en uno con esos ojos preciosos, deja encendida su sonrisa al compás de su mirada, algo sorprendente y que no hay forma de acompañarle sin tener que esquivarla de momento, por la manera como expresa atención plena hacia el rostro de uno.

Sus ojos preciosos denotaban cansancio, quizás por el viaje o no se de que… Fue hermoso tocar sus manos cuando me mostró como estaban de su trabajo, esos dedos que han sabido escribir tantas palabras hermosas, salida de una mente brillante, cien por ciento detallistas. En definitiva, la personita que me toco conocer …me dejo totalmente sorprendido y complacido.

Salimos de la tienda, con la intención mía, que se yo, de comer algo en el primer sitio que encontremos… le pregunte y me dijo que había comido al salir, lo que sentencio el veredicto de que tampoco yo debía hacerlo, no yo solo. En el trayecto en que caminábamos me contaba que vino acompañada, si pudiera poner una carita con los ojos grandes aquí lo hiciera. Es que eso arrastraba consigo algunas cosas, entre ellas: ¿Cómo recibió mi llamada cuando venia de camino?, ¿Cómo pudo ella llamarme a mi también y delante de el, para avisarme que ya venia?. ¿Cómo fue ese momento en su casa para que el la acompañara?....y otras tantas, y la mayor de toda, aunque sin miedo alguno de mi parte, el que por sobre todas las cosas, el se presentara a nuestro encuentro.

No miraba por temor a nada, a través del enorme cristal que me quedaba a la derecha en el sitio que nos sentamos. Antes había pedido una coca-cola. Y mientras ella trataba de contarme su situación personal por la que había venido a RD, no se puedo. Llegaron dos amigos avisados por ella para matar, diría yo, varias palomas de un tiro. Todo lo que estaba programado en mi mapa para ese día no se pudo. El tiempo un factor y los amigos que nos acompañaban tenían tiempo sin verle, tenía que aprovechar el instante y lo comprendí.

Ni siquiera las rosas pudimos comprarse. Fue un encuentro del que debía esperarse más, pense que podía ser el primero de mucho, ese que jamás olvidare y aunque sucedieron algunas cositas que pensé sucederían, me quede con la pena de no culminar con la esperanza de que fuera un día, con mas tiempo, lo que imaginamos en todo el sentido de la palabra para ella y que el mismo sea como el punto de partida de una nueva etapa para nosotros.

Nos despedimos tal cual nos encontramos, otro abrazo… y la imagen que no morirá al verle desaparecer en el vehiculo que le transportaba, solo distinguiéndola en una silueta a lo lejos, esa mujer hermosa que tuve al frente.

Regrese a mi pueblo contento y con deseos de que los días que le quedaban en la ciudad volaran, tan solo para tenerla de vuelta en los medios que usamos para contacto y contarle con lujos de detalles lo que sentí. Extraño los mensajes a mi celular, la llamada en su tiempo de almuerzo, el diario de todos los días de cómo le iban saliendo sus cosas. Su última llamada desde tierras extranjeras fue el sábado 24 de Febrero, cuando yo dormía y mi mamá me llamó para avisarme, estaba en el aeropuerto y duró un mundo hablando conmigo….que lindo, me sorprendí, pues se la tenía calladita de no decirme nada que venia hasta ese día.

Algo debió pasar en nuestro encuentro, miles de interrogantes vuelan en mi cabeza: ¿Quizás su problema se soluciono?...cosa que lleno de tristeza me alegro mucho; ¿tuvo que ver el encuentro, de esperar mas de mi?...Conociéndola, no lo creo... ¿La carta que encontró a su llegada a USA y que duro unos años conmigo guardada, no fue de su agrado?....en fin, solo Dios y ella conocerán la verdad. Lo que nunca entenderé, del porque matar nuestra relación tan linda, de comportarse como una enemiga mía.

Lo que si se es que por siempre... ese encuentro no se borrara jamás de mi mente, siempre será la mujer mas linda que en mi vida he conocido. Dios te cuide, es lo más importante.

Fin.-

Pueda que vaya arreglando líneas y palabras mal logradas.

06 octubre, 2007

Un Encuentro Esperado (Parte 4)

Espera con sol.- …ya estoy en Santo Domingo, solo me resta esperar a que la niña llegara…¿Qué hago mientras la espero?.

Entre derechito a la tienda con el sobre que contenía el CD que le dedique a ella y pregunte a la empleada del lugar si podía entrar con el sobre, me dijo que no había problemas. Observe unos que otros CD’s y salí del lugar al cabo de unos minutos para recorrer todo el conde, hasta llegar al parque colón, avance un poco mas hasta llegar al “reloj de sol” y me detuve un momento a observar la avenida del Puerto desde lo alto, orienté la mirada al firmamento, y en la lejanía di con el Faro a Colón.

Esperando que suene mi celular, volví de regreso al Conde, rumbo a la cercanía de la tienda de discos. Ya eran las 11:30, al llegar me senté en uno de los bancos que están en medio de la calle, el cual protegía una sombra de unos edificios cercanos. Era el único banquito de la calle que estaba en la sombra, pero que pronto seria tocado por el sol en unos minutos. Detrás de mi había un sitio de juegos electrónicos con una bulla horrible, mientras yo iba pensando que haría cuando llegue ella…la relación era tan profunda para quedarme mirándola no mas, así que le daría un beso y la traería conmigo en un fuerte abrazo, al tiempo que pensaba que nos podíamos echar a llorar de la emoción como ya antes había ella vaticinado.

A las 12:00am hice una llamada para dejarle saber al señor que le había depositado el dinero para la compra del recurso de los juegos en video online de la MLB. Unos minutos después sonó mi celular, me pare y avance al otro lado de la calle para evitar sin resultados el ruido de los juegos, ahí se me acelero el corazón, pensé que la niña había llegado a Santo Domingo y me llamaba…… era un señor que quería que le hiciera una pagina de deportes.

Me decía que cuando podía ir a Santo Domingo para tratar en vivo lo de la web. Uuuuff, no podía decirle que me encontraba en Santo Domingo……¿y perderme mi encuentro?...no!!!, pues tendría que ir a la emisora, súper lejos de donde me encontraba y me tomaría mucho tiempo para llegar y luego tratar el tema de la pagina. Quede de regresar a los dos días para hablar con ellos.

Volví al banquito a sentarme, donde otra persona había tomado parte de el, ya este era tocado por el sol en el espaldar del mismo, así que me recline hacia delante. Sentí la sensación de hambre en un pequeño silbido de las tripas, era común, no había desayunado. Eso me hizo pensar que ya era hora de que llamara a la bebita para saber que estaba pasando. Era alrededor de la 1:00 y algo, me contesto que estaba en camino, creí que ya estaba cerca del lugar donde estaba.

El caliente sol ya cubría todo el banco, me pare y me coloque al lado de la tienda de discos a observar la gente que pasaba y entraba en ella, estaba pendiente de que alguna de ellas sea por quien esperaba.

3:00pm y unos minutos de la tarde, suena mi celular y ella me dice, me contaba que estaba entrando a Santo Domingo, abrí los ojos y dije…oh, oh!!…era que aun no estaba en la ciudad.

Permanecía en el mismo lugar viendo pasar personas, para arriba y para abajo, a parte que estaba ajumao de ver gente pasar, tenía un horrible dolor en los pies de permanecer parado allí. No quería perderme cuando ella entrara a la tienda para enseguida yo secundarla.

4:00 y algo y recibo la llamada que decía:

—¿Hey, donde estás?....¿te fuiste, quería hacerme como me dijiste una vez? — me dijo.
—jeje, no no me fui, como crees…. ¿Y donde tu estas?— le pregunte
— Estoy en la tienda, donde me dijiste—

Con el corazón casi saliéndoseme le dije.

—Okey, estoy contigo en un momentito.—

Cuando entro a la tienda de disco, todo el cansancio que tenia se olvido al buscar entre las pocas personas que allí había a mi niña linda, ella se encontraba de espadas a la puerta y la reconocí de inmediato, en cinco zancadas ya estaba tras de ella y continuo la historia en el próximo número.

02 octubre, 2007

Un Encuentro Esperado (Parte 3)

Viaje al Corazón.- Abrí los ojos y observe la persiana que me quedaba al frente, note entre un sueño intenso algo de claridad en ella, penetraba por los pequeños espacios de las secciones de madera que no llegaban a unirse una de otra. Mire a la derecha, con un solo ojo abierto, el reloj que decoraba un estante sin pintar que hicieron mis manos, donde descansan la TV, un mini componente, la foto de mi mamá y.... Una parte del reloj no se veía del todo porque delante está el porta-retrato que sostiene la imagen preciosa de la personita que unas horas mas tarde vendría al encuentro conmigo.

Ni siquiera vi la hora en ese momento y me levante de una forma relampagueante cuando recordé que tenía ese encuentro pendiente. Eran las 7:30am cuando me metí al baño con los ojos semi cerrados, mientras me echaba el agua iba realizando en mi mente, el mapa que tenía que recorrer, antes de emprender el viaje de una hora y cuarenta y cinco minutos en carretera.

Salí del baño, conté un dinero que le prestaría a un amigo y otra cantidad que tenia que enviarle a un señor para la compra de la señal en videos de los juegos de la MLB por internet. En ese momento, no tenía planeado ir al banco de mi ciudad a depositar ese dinero, pensé en llevarlo conmigo, y de un momentito depositarlo junto a la personita que conocería en unas horas.

Al tiempo que me vestía, puse un sobre manila amarillo con el CD que le había dedicado a ella, saque unas cartulinas para acuarela y entre ellas unas pinturas que había hecho hace tiempo y que quería regalarle a la personita de mis sueños, pero recordé que lo que buscaba lo había ya regalado a un amigo, eso me llevaron a pensar en el ramo de flores que tenia que comprarle.

Salí de mi habitación con celular en mano, a buscar un lugar donde la señal sea buena. Marque el numero que ella me había dado en la noche, lo deje sonar unas 4 veces, cerré y volví a marcar nueva vez pero sin éxito. Pensé en buscar el teléfono de la residencia de sus padres, con algo de nervios, marque y me respondió una voz bonita.

Buenos días— dije
Siii, buenos días— respondió la señora
Su “niña” se encuentra— dije (no dije "su niña", dije el nombre de ella en realidad).
ella está durmiendo ahora— fue su respuesta

En ese momento varios pensamientos cruzaron sigilosamente por mi mente, me la dibuje en su cama.

Este... está bien…dígale por favor, cuando se levante que… este…eeeeh, que Alexis la llamó— me despedi diciendo. Menti al dar mi nombre, pero sin ninguna mala intención.

Muy bien, yo le digo— término.

Después de darle las gracis, di un par de vueltas en el pequeño patio, y me dije por dentro, si ella duerme me daría tiempo ir al banco a depositar el dinero y quitarme de eso aquí, luego salgo y comprare las flores. Fué un deseo que se me anulaba, pues quería ir con ella al banco en Santo Domingo.

8:15 a.m. Fui al banco Popular y me encontré una filita de unas 7 personas, y me coloque en la cola, siempre atento al celular, por si me devolvía la llamada la bebe. Era increíble con la lentitud con que el cajero terminaba con los clientes. Hasta que al fin me toco mi turno, deposite y cuando vi el reloj, ya eran las 8:45 a.m., fui a la floristería y estaba cerrada, cancelando esa opción llegue a mi casa, guarde mi pasola.

Entre a mi pequeña habitación a guardar los recibos del banco y al salir, me quede mirando la foto de mi niña linda y dije con el pensamiento, “hoy estaré contigo y podré verte físicamente, si Dios quiere”.

Al salir de camino a la parada de guaguas, me llamó mi mamá para darme un pan tostado que había hecho para ella, le dije que no... no tenia tiempo. Por suerte me toco con un chofer de nombre Wendy, un tipo que solo maneja en expresos y que mira el reloj a la salida para ver cuanto tiempo se toma en el camino. Ya en la carretera recibí de regreso la llamada de la bebita. Me decía que su mamá le dijo y que vio la llamada perdida en el celular, también que se prestaba a salir, una sonrisa interior cubrió mi corazón, calculando el tiempo, yo estaría primero en Santo Domingo que ella, sentí que todo iba bien hasta el momento ya que no le haría esperar.

Durante un gran trayecto del viaje seguía realizando el mapa que debía seguir en esa cita. Pensé que el punto de encuentro sería el centro de discos del Conde, ese que tanto había soñado en mis historias. No desayunaría al llegar, ya que comeríamos juntos, ella y yo, en algún lugar de ese sitio. A seguidas, luego de reposar unos minutos, le llevaría al lugar donde una sucursal de una escuela por correspondencia de USA, "Modern Schools", insertaron en un mural con un cristal protector, unos trabajitos que les había enviado. Seguiríamos caminando, rumbo a un lugar hermoso de la Zona Colonial que hace tiempo visite, una especie de jardín, rodeados de unos bancos donde habían árboles, que por su espesura no dejaban que penetre el sol, se escuchan las aves cantando y una fuente de agua les acompañaba con el ruido de la caida en las rocas, la vez que fui solo, no circulaban personas por allí, a lo mejor ni exista ya. Creo que era el lugar perfecto para ir dialogando de las cosas que habían pasado en estos años y que sucedían en ese tiempo, y para que la historia sea mucho más romántica y bonita aun, pense en ese lugar.

Llegue en eso de las 10:45 de la mañana a Santo Domingo, no negaré que dormí alguito durante el viaje, mi parada fue a dos esquinas del Conde y esta historia continua en la parte cuatro.